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El arraigo como clave del desarrollo rural

Mons. Salaverry, Ricky Negri, Hernán Maurette, Kovadloff, Leuco, Sarquís, Varani y Javier García Moritán
Una nueva edición del simposio para el desarrollo de la ruralidad que organiza Agroapasionados se efectuó ayer en el Club Argentino de Pelota esta vez con la presencia del secretario de Agricultura, Ricky Negri; el ministro de Agroindustria bonaerense, Leo Sarquís; el filósofo Santiago Kovadloff; el periodista Alfredo Leuco, y el obispo de Azul, Mons. Hugo Salaverry.
Lo que se destacó en esta oportunidad fueron conceptos muy reveladores, que evidencian que esta realidad por todos conocida hasta ahora no ha sido abordada ni política, ni periodística ni académicamente.
Negri se declaró oriundo de Andant, partido de Daireaux, a la que estimó una población de cien habitantes y de la que tuvo que emigrar de chico por una inundación.  Se negó a tener una mirada nostálgica del éxodo rural; explicó que es mejor entender a la tradición como lo que nuestros ancestros, en igual circunstancias, harían en nuestro lugar. Se manifestó partidario de que sea la gente la que elige dónde desea vivir, y que su opción sea libre y no obligada por circunstancias forzadas. Que lo que hay que trabajar es en condiciones de habitabilidad, como las comunicaciones, para lograr el arraigo. Dice que gran parte de la bioeconomía se produce en esas pequeñas poblaciones, y que la actividad agropecuaria, que se desarrolla fundamentalmente mediante pymes -a la sazón, las mayores empleadoras- trabajan en localidades de estas características. Explicó que él analiza a una pequeña población por el estado y la vida de su club social y deportivo.
Sarquís fue muy crítico de la ausencia del Estado en esas latitudes. La clave para evitar esta “desertificación de personas”, dijo, está en favorecer el arraigo.
Javier Varani expresó que hay 2150 municipios en todo el país y que un tercio de ellos es menor a los mil habitantes. Bregó por el verdadero reconocimiento municipal, la autonomía municipal, la desconcentración pobacional y la calidad republicana que implicarían estas notas constitutivas.
Kovadloff reivindicó a Juan Bautista Alberdi, a quien calificó como un pensador de avanzada. “Alberdi está esperándonos en el siglo XXI a que nosotros lleguemos desde el XIX”. Su eje argumental estuvo signado por el concepto de cultura como relación con la naturaleza y de cómo en este tiempo hay que evitar servirse de la naturaleza, como otrora, para convertirla en un interlocutor de coexistencia.
Leuco testimonió que la gente le dice que migra por razones de educación y de salud; que los problemas tienen su propia respuesta en el propio lugar, y que refundar la Argentina es reformular las relaciones. “El desarraigo se percibe en el llanto nocturno del chamamé, del cuarteto y de la chamarrita…”
Eso mismo fue lo que retomó Mons. Salaverry, quien hizo otra acepción en ese sentido del vocablo religare, y que hay que superar los diagnósticos para conducirnos hacia las actitudes.+

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