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Doble sentido


María vivió casi toda su vida en una casa sobre una calle de doble circulación, a una cuadra de la estación de Beccar, que hace unos días dejó de serlo. El entorno de mi casa aún presenta calles de doble sentido, incluyendo Suipacha, sobre la que se asentaba unas cuadras más allá la casa de mi suegro. Antes, con hacer unas siete cuadras llegaba. Ahora tengo que hacer un rodeo que alarga el trayecto. Nada significativo ni grave. simplemente, lo que era un barrio residencial suburbano se urbanizó. Se complejizó. Hace unos 50 años, desde la casa que está cruzando la Calle de los Patricios mi vecino se veía la estación, unos diez minutos de caminata mediante. "Es que eran todos potreros y baldíos, y los árboles eran nuevitos", me comentó antes de mudarse a Villa General Belgrano para disfrutar de su jubilación. Es que el barrio parque Mann, de Beccar, era un coto germánico; su cuñado, medianera de por medio, es un pastor luterano que aún habita mi cuadra. Hoy quedan pocos miembros de esa comunidad entre nosotros. De hecho, muchos venimos de otras localidades. Como yo, que nací en Recoleta y viví mi juventud en Retiro. Pero sigue siendo barrio, porque nos conocemos y nos cuidamos, como miembros de una familia extendida. Esta es la casa común, de la que habla Francisco en Laudato Si. SI, de San Isidro.+

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