domingo, 12 de agosto de 2012

Etica de las RR.PP.


La denuncia que realizó esta semana la Presidente contra el periodista Marcelo Bonelli y la idea de promover la sanción de una ley de Etica Pública para el Cuarto Poder, pone nuevamente a las Relaciones Públicas en el candelero.
La editorial de Perfil de hoy firmada por su director, Jorge Fontevecchia, profundiza la cuestión, porque además de la pauta que se distribuye pero que no se emite roza también a la publicidad efectivamente emitida pero que no tiene fines comerciales.
Es obvio que hay una pauta institucional que tiene que ver con aquello que una entidad desea promover o hacer destacar, más allá del impacto publicitario, comercial o marcario que pueda tener, o con el establecimiento de vínculos o la obtención de información vitales para el establecimiento y el desarrollo de las relaciones públicas. Porque los intereses de las empresas no se limitan a las ventas. Hay veces que sus intereses se ven afectados por cuestiones que no tienen que ver con el negocio o que están relacionados con la previsibilidad del largo plazo, o con formar parte de una comunidad o por las razones más disimiles.
Asimismo, sería ciertamente perverso abusar de la pauta de modo tal de hacer que un periodista difame a alguien.
Lo cierto es que esta llamada pauta está siendo objeto de ataques que tienen como finalidad la desautorización o deslegitimación del mensajero. Concretamente, en 2009 la propia YPF habría sido sujeto de una operación que se vinculó en su momento con el oficialismo, porque fue difundida por la TV Pública, contra el colega Fabián Falco y el periodista Carlos Pagni del prestigioso diario La Nación por presuntos pagos para difamar a la petrolera argentina. En el video que se muestra a continuación puede verse la primera parte de una película perfectamente guionada y editada para llevar a pensar cosas que no se deducen estrictamente de las imágenes.

Estos episodios son los que nos urgieron a revisar el Código de Etica del Consejo Profesional de Relaciones Públicas de la República Argentina y a constituir un Tribunal de Honor que nos permita tener una posición de la profesión frente a esa clase de episodios. Hace cosa de diez días la Comisión Directiva, que integro, aprobó la propuesta del Centro de Gobernabilidad y Trasparencia del Instituto de Altos Estudios Enmpresariales (IAE) de la Universidad Austral para iniciar una acción colectiva que nos llevará unos meses.
Esta iniciativa en favor de la ética profesional no será la primera de nuestra gestión al frente del Consejo. Desde 2006 se ha colaborado con CIPPEC a partir de las investigaciones en favor de la transparencia en el lobbying realizadas por Silke Pfiffer; o de la presentación de un proyecto para transparentar la gestión de intereses en el Senado de la Nación junto con CIPPEC, en abril de 2010, o las conversaciones mantenidas con FOPEA para ajustar las condiciones que tiene que tener la pauta institucional, la celebración del día del periodista o la política de regalos empresariales.
Este proceso en que nos embarcamos seguramente será muy provechoso y sólo queda bendecir estas odiosas circunstancias, porque obligan a revisar y a mejorar nuestra cultura profesional.
Acerca del compromiso que debemos tener frente a circunstancias de este tipo me permito invitarlos a leer y escuchar una magnífica canción de Alfredo Zitarrosa muy apropiada para el caso, Juan Copete.+

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