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Somos protagonistas



The Ides of March es una buena película. Bien narrada, ágil, interesante.
¿Qué me gustó?
+ Por lo pronto, el título. Marzo remite a las primarias americanas, pero los idus al asesinato de Julio César en manos de Bruto. Esta referencia al desafío o la capacidad de los medios para condicionar al imperio (sino por qué Julio César) ya aporta un dato: cierto reconocimiento público de una forma de Estado que antes se negaba.
+ La valoración de la política. En un momento, el jefe de campaña rescata explícitamente la lealtad como elemento principal en la acción política. Más allá de las complejidades y lecturas varias que se le puede hacer, subyace una comprensión del fenómeno político.
+ La ética profesional. El joven protagonista cree en su candidato, condición fundamental para ejercer de vocero. El final es otra cosa. A mi juicio, es lo peor de la película porque parece como inserto y desentona con  el trámite de una narración que emite una serie de mensajes durante su relato. Pero no lo vamos a contar, ni a considerar.
+ El protagonismo de nuestro colega. La historia gira en torno del jefe de prensa de la campaña. Cada vez son más las historias en las que el relacionista público, ya sea vocero o lobbyista tienen  un rol protagónico. Pero esta es una muy taquillera y es raro que el personaje principal no sea el candidato, en una interna partidiaria.+

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