Hablar en público es darle forma al pensamiento

Cinco claves para hablar bien en público (y disfrutarlo)

PILAR JERICÓ
El País, 2 MAR 2018

Decía el escritor Mark Twain que hay dos tipos de oradores, los que se ponen nerviosos y los que mienten. Y los nervios van a variar dependiendo de lo que tengamos que contar o de quiénes nos escuchen. Muchas veces nos toca hablar en público en una reunión de trabajo, en la junta de vecinos o en el brindis de la boda de nuestro mejor amigo. Y aunque no nos lo enseñaran en el colegio o hayamos tenido una mala experiencia, hablar en público se puede entrenar si se sabe cómo. Mónica Galán, en su libro Método Bravo, nos enseña los cinco pasos para conseguirlo y aplicarlo en nuestro día a día.

El primer paso es la bienvenida. Necesitamos invertir tiempo para un buen comienzo. Deberíamos huir como la pólvora de expresiones típicas como “bueno”, “pues…” o dar una palmada, que solo demuestran que estamos hechos un flan. La propuesta de Mónica es comenzar con alguna de estas ideas: contar una historia que enganche a la audiencia, aportar un dato o un hecho sorprendente, o hacer una pregunta que despierte la atención, como por ejemplo: “¿Cuántos de nosotros querríamos ganar más dinero?”. Si empezamos haciendo una mención a todas las personalidades presentes (clásico de los discursos institucionales), las personas desconectan desde el primer minuto.
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El reconocimiento es la segunda clave para una buena presentación y este ha de ser de varios tipos, el primero el reconocimiento a ti como orador. Si han leído previamente tu currículum quizá no haga falta, pero si no, puedes contar alguna experiencia derivada de tu trayectoria o tu experiencia. No obstante, hay que tener cuidado en este punto con no resultar excesivamente pretencioso (esta sugerencia no tendría sentido en Estados Unidos, puesto que son diametralmente opuestos a nosotros en esto). Otro reconocimiento que se ha de hacer es a la audiencia por su tiempo y su atención. Curiosamente, las gracias se han de dar después del punto anterior y no antes… aunque pensemos que somos descorteses.



La tercera clave que nos ayuda a hablar en público es la autoridad, y esta se consigue con las palabras y con el lenguaje no verbal. La mejor manera de reducir los nervios es estudiando lo que se va a explicar. Pero las emociones y nuestra personalidad se perciben cuando hablamos delante de otras personas. Nuestras inseguridades o dudas se expresan con gestos, de los cuales no siempre somos conscientes. Por eso, a la hora de prepararnos para algo importante, también necesitamos trabajar en la seguridad en nosotros mismos. Mónica Galán lo resume del siguiente modo: si quieres hablar bien en público, tendrás que pensar bien en privado.
El valor es otro de los elementos esenciales que necesitamos trabajar. Debemos aportar algo a las personas que nos escuchan, porque el tiempo es preciado pero la atención, mucho más. Para conseguir enganchar, una recomendación es narrar historias. Así aprendimos de pequeños y seguimos haciéndolo como adultos, o como dicen James Carville y Paul Begala, dos relaciones públicas de la Casa Blanca: “Si no comunicas con historias, no comunicas. Los hechos hablan, pero las historias vencen”.
Y por último, la ovación, que significa un cierre inolvidable. Aquí existen varias posibilidades: un cierre emocional con una historia en primera persona; una repetición de un primer mensaje como en el famoso discurso de Martin Luther King “I have a dream” (tengo un sueño). También podemos cerrar con un proverbio o una cita famosa… Es decir, necesitamos terminar con un mensaje que quede en la mente de quien lo escucha.
Hablar en público puede ser maravilloso si uno se siente preparado y pone en práctica varias herramientas. La buena noticia es que se puede entrenar y adaptar a la personalidad de cada uno, porque, como dijo Voltaire, “todos los estilos son buenos, menos el aburrido”.

El camino: la verdad y la vida


El Día del Trabajo el Papa Francisco recibió al personal del diario católico Avvenire, de la Conferencia Episcopal Italiana en la Sala Clementina del Palacio Apostolico, según nos cuenta el jefe de redacción del diario La Prensa, Pablo S. Otero.
En su columna Razón y Fe, desgrana brillantes conceptos que pocas veces había escuchado de dirigente alguno.
Por ejemplo, se refirió a a velocidad propia del periodismo como un condicionante de la reflexión y juicio que impide una expresión mesurada.
Aceptó que hasta la Iglesia sufre el impacto de la cultura de la prisa y de la superficialidad, al punto de lamentar una "Pastoral del Aplauso".
"No se cansen de buscar la verdad con humildad -les dijo-, a partir de frecuentar la Buena Nueva del Evangelio; que esa sea la línea editorial a la que vinculen su integridad: se los exige la profesión, tan alta es su dignidad. Tendrán, entonces, luz para discernir y palabras verdaderas para traducir la realidad y evitar caricaturizarla".
Los llamó a sentirse compañeros  de cualquiera que trabaje por a paz y la justicia. "Déjense interpelar por lo que sucede. Escuchen, profundicen, confrontense. Mantenganse alejados de los callejones sin salida donde debaten aquellos que creen saberlo todo".
Los llamó a no quedarse con lo que ven y solicitó que nadie les fije su agenda. "Partan de las periferias, conscientes de que no son el final sino el punto de partida de la ciudad", agregó.
Cito a Paulo VI al solicitar que lo que publiquen sea para educar el pensamiento y el juicio de los lectores, antes de convocar a un mayor audiencia.
"Que la realidad no ceda el paso a la apariencia, la belleza a la vulgaridad ni la amistad social al conflicto. Cultiven y fortalezcan cada brote de vida y de bien", clamó.
"Los animo a custodiar siempre la profunidad del presente; a huir de la información de fácil consumo, que no compromete; a reconstruir los contetos y a explicar las causas; a acercarse siempre a las personas con gran respeto; a apostar a los lazos que constituyen y fortalecen a la comunidad".
"Nada como la misericordia para crear cercanía; despierta actitudes de proximidad, favorece el encuentro y promueve una conciencia solidaria".
"No tengan miedo a involucrarse. Las palabras -las verdaderas- pesan: sólo las sostiene quienes las encarnan en la vida. Por otra parte, el testimonio contribuye a su fiabilidad; un testimonio apasionado y alegre.
Concluyó citando nuevamente a Paulo VI: "Hace falta amor por la causa: si no amamos esta causa lograremos pocas cosas, nos cansaremos pronto, veremos las dificultades, también veremos los inconvenientes, las polémicas, las deudas (...) Debemos tener un gran amor por la causa, decir que creemos en lo que estamos haciendo y queremos hacer."

Apelando a la dulzura

HERNÁN MAURETTE, PRESIDENTE DEL CENTRO AZUCARERO ARGENTINO


Sucede en el cargo al embajador Fernando Nebbia, quien se retiró después de una gestión de diez años.

La Comisión Directiva del Centro Azucarero Argentino (CAA) designó a Hernan Maurette como nuevo presidente, con funciones ejecutivas.

Maurette, de 52 años, tiene vasta experiencia en el ejercicio de cargos gerenciales y directivos en empresas de primera línea. Es licenciado en Ciencias Políticas (UCA) y magister en Políticas Públicas (Época, USAL - Universidad Carlos III de Madrid).

El Centro Azucarero Argentino es una de las asociaciones gremiales de empresarios más antiguas de la República Argentina. Fue fundado en 1894. Representa a la industria productora y comercializadora de azúcar de caña y sus derivados (papel, alcoholes y energía eléctrica) mayoritariamente concentrada en el Noroeste de la República Argentina (NOA), región de la cual es  el principal factor dinamizador.

En su primer acto protocolar como presidente del CAA, Maurette visitará Tucumán para asistir a la misa de inicio de la zafra 2018 del ingenio La Florida.

Comunicado del Centro Azucarero Argentino.

Con Ordoñez, crecen las RRPP

El nombramiento de Juan Ordóñez como country manager de Codere refleja el crecimiento de la profesión en el entorno empresarial.
Juan, que estudió periodismo en la UCA y realizó un PDD en el IAEE, tuvo una importantísima trayectoria directiva que recorrió por el grupo Roggio, YPF y Herbalife, y como director ejecutivo, en Barrick.
Dado su temperamento y su diestra capacidad ejecutiva, estoy seguro de que va a seguir prestigiando a nuestra profesión desde la empresa española de juego.+

Dimes y diretes en las redes

Los paradigmáticos cambios en los medios de comunicación y en la cultura provocaron y provocan efectos espectaculares -muchas veces en forma justificada- en la reputación de personas e instituciones.
Recientemente pudimos observar cómo una extraña celebridad de la noche, Natalia Jaitt, disparó a quemarropa contra numerosas personalidades de la vida pública en el programa de Mirtha Legrand. El impacto en el raiting y su repercusión en medios duró unos días, lo que llevó a la histórica conductora a lamentar haberse prestado a semejante carnicería; por su parte, la denunciante no ratificó en Tribunales mucho de lo allí expresado, a pesar de haber ensuciado a periodistas, dirigentes sociales y hasta al propio Papa Francisco.

Alicia von der Wetter le explica el caso a Luis Novaresio. Foto: Infobae.com

En nuestro mercado tuvimos un caso: las denuncias en las redes por maltrato y acoso por parte de Marcelo Altuna contra empleadas de Personally PR.
Más allá del masivo repudio contra el socio de esa prestigiosa consultora y de su pedido de perdón por el maltrato laboral (negó acusaciones de índole sexual) a sus empleadas, lo que quedó al final es una pyme profesional en la cuerdafloja. A pesar de que Altuna renunció a la conducción de la empresa, algunos clientes huyeron y otros, probablemente, sigan estudiando los pasos a seguir. 
Muchos colegas y proveedores viven total o parcialmente de ese negocio. Lamentablemente no medió causa judicial ni proceso alguno, ya que Personally no integra el Consejo Profesional de Relaciones Públicas que pudo haber hecho intervenir a su Tribunal de Etica para aclarar las responsabilidades de unos y salvar el honor de otros. De esta forma, es altamente improbable que una empresa que vive de la imagen pueda resistir a un embate de esta índole.
Para colmo es probable que la fundadora de Personally, Alicia "la Colorada" von der Wettern, no haya podido acordar con Altuna su salida ya que anunció que abrirá una nueva consultora, probablemente apalancada en que no sufre de los mismos problemas de reputación que su socio; por el contrario, la Colorada es muy querida y apreciada en el ambiente profesional y empresarial.
Lo que estas líneas procuran es llamar la atención de las consecuencias que están produciendo estos nuevos fenómenos comunicacionales, por un lado, y en valorar positivamente el papel que pueden jugar entidades como el Consejo RRPP para mediar rápidamente entre las acusaciones y la culpabilidad.+

Lucio Ruíz, DirCom del Vaticano

Cambios en la curia romana
Un santafesino estará al frente de las comunicaciones de El Vaticano
El Litoral, Miércoles 21.03.2018

Monseñor Lucio Ruiz reemplazará a Darío Vigano, quien renunció luego del escándalo del “lettera-gate”.


Foto: Flavio Raina, El Litoral

(Telam - DPA) Luego del escándalo del denominado “lettera-gate”, que involucró la manipulación de una carta del papa emérito Benedicto XVI, el papa Francisco aceptó hoy la renuncia del ahora ex ministro de Comunicación del Vaticano, Dario Vigano.
Vigano, que había sido designado prefecto de la Secretaría de la Comunicación vaticana en su creación en julio de 2015, manipuló una carta de Benedicto XVI la semana pasada publicando solo los párrafos favorables al pontificado y omitiendo otros críticos con una colección de libros.
Tras la renuncia de Vigano, la jefatura de la secretaría para la Comunicación quedará en manos del argentino Lucio Ruiz, informó la Santa Sede en un comunicado.
El 12 de marzo, con motivo del quinto aniversario del pontificado de Francisco que se celebraba al día siguiente, Vigano difundió una carta de Benedicto XVI con fuerte apoyo a Jorge Bergoglio, en particular lo que el papa emérito afirma sobre la formación filosófica y teológica del actual Pontífice y la unión interior entre los dos pontificados.
Sin embargo, como reveló un sitio especializado, Vigano no divulgó los dos últimos párrafos de la carta, en los que Jospeh Ratzinger criticaba a dos teólogos que escribieron una serie de libros sobre Francisco publicados por el organismo que conducía Vigano.
“En los últimos días ha habido mucha polémica por mi trabajo‘, escribió Vigano en su carta de renuncia dirigida al papa Francisco y publicada por el Vaticano.
El funcionario explicó que se marcha para no “retrasar, dañar o incluso bloquear” una reforma en curso de la maquinaria de comunicación del Vaticano, que forma parte de la amplia modificación de Francisco de la burocracia de la Santa Sede.
La primera versión de la misiva citaba a Benedicto criticando la comparación “necia” que se hace a menudo entre él y su sucesor según la cual el papa Francisco sería “solo un hombre práctico desprovisto de formación teológica o filosófica”.
Esta declaración parecía una crítica a los conservadores católicos que se oponen al estilo poco ortodoxo de Francisco y que ven al anterior papa como su líder no oficial -y más intelectual-.
Pero en la segunda parte de la carta que no fue revelada primero y que se conoció el sábado, Benedicto también admite que no podía escribir el análisis teológico que Viganò le pedía porque físicamente no era capaz de leer y analizar en un futuro cercano los 11 libros sobre la teología de Francisco que fueron publicados con motivo del quinto aniversario del inicio del papado del argentino -y que salieron finalmente acompañados de su carta-.
Además, expresaba su sorpresa por la elección del teólogo alemán Peter Hünermann como parte del proyecto, ya que Hünermann fue un duro crítico de los pontificados tanto de Juan Pablo II como de Benedicto XVI y “atacó de un modo virulento la autoridad magisterial del papa”.+

Vuelo internacional

Foto: infobae.com
Saúl Rotsztain es un destacado lobbyista internacional.
Lo poco que se conoce en la prensa acerca suyo tiene que ver con la orgnización de sendas reuniones con empresarios para los presidentes Carlos Menem y Mauricio Macri.
Es muy cercano a la comunidad judía neoyorquina. Fue el representante de la Antidefamation League, un think tank muy influyente en ese ámbito. Se destacó en gestiones en favor del diálogo interreligioso en tiempos del arzobispado de Jorge Bergoglio y que continuaron en el Vaticano.
Tiene fluido acceso al comité de finanzas de los partidos políticos norteamericanos, aunque especialmente al del Demócrata.
Amigo de Melvin Weiss, fue el gestor de la muestra de su colección privada de cien Picasso en La Plata y de la construcción del memorial en la plaza Embajada de Israel.
Mel Weiss es un poderoso abogado action class que se hizo famoso por ser "el informante" de El Informe Pelícano, basado en la novela de John Grisham sobre la batalla legal contra las tabacaleras.
Saúl es un caballero muy hábil y dúctil para la realización de gestiones complicadas.+

Un político consutor, o viceversa

En esta serie de #Perfiles le tocó a mi primo Fernando, un político de raza devenido en consultor.
Fernando Wenceslao Maurette nació el 28 de septiembre de 1953. Es hijo de Luis, que fue comando de la Revolución Libertadora, y de Teresa Anchorena, que luego de separado de Luis casó con Roberto Galán, quien lo interesó en el peronismo.
El bisnieto del presidente José Evaristo Uriburu y pariente de Alfredo Palacios, que solía visitar su casa de la calle Castex (actual Museo Metropolitano) militaba en la JP cuando llegó el Proceso de Reorganización Nacional y un amigo de su abuela le recomendó que se fuera del país porque aparentemente figuraba en alguna lista de exetreminio.
Tuvo que abandonar Antropología y emigró a España. A su regreso, en 1982, emprendió un negocio de imprenta y retomó la militancia partidaria en Capital. Montó una unidad básica en la calle Tucumán, en el Once, y desde ayer organizó con otros dirigentes la línea Libertadores de América, con otras jovenes agrupaciones lideradas por Patricia Bullrich, Javier Mouriño, Claudia Bello, Eduardo Rollano y Eduardo Vaca, entre otros, detrás de la figura de Carlos Ruckauf.
Desde allí llegó al gobierno de la ciudad con el triunfo de la Renovación, en 1987, como director del Banco Ciudad. Militó con Carlos Menem en la interna partidaria. Fue viceministro de Interior de Carlos Ruckauf y fue el responsable del reclutamiento de Julián Domínguez como secretario de Juventud. Fue presidente de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de la Nación en donde, además de reclutar a Fulvio Pompeo, logró el acuerdo de los Hielos Continentales con Chile y emprendió una exitosa gestión parlamentaria de paz con Gran Bretaña. Luego, fue presidente de la Fundación Banco Provincia, vicecanciller durante una semana para desembarcar en la Secretaría de Asuntos Militares con Duhalde presidente.
A partir de allí abandonó la política para montar con su hermano y otros dos socios una bodega y dos proyectos hoteleros, Tukma, Huacalera y Altalaluna, respectivamente.
Recientemente se asoció con el Grupo Sentidos, de comunicación, para ofrecer servicios de consultoría política. Justamente esto es lo que hace que tenga un espacio en este blog profesional.+

Emilio Perina

#Perfiles
Foto de su perfil en Facebook 

Emilio Perina es un reconocido productor cultural, un gran difusor de la historia, muy comprometido con la política y con la cultura nacional.
Su nombre remite al seudónimos de su padre, Moisés Konstantinovsky, que fue un reconocido y controvertido periodista y escritor. Era descendiente de gauchos judíos por vía paterna. Se inició como periodista en Noticias Gráficas y dirigió el diario El Nacional, y militó en el forjismo y en el sabatinismo antes de adherir al desarrollismo. Fue asesor del presidente Arturo Frondizi, hasta que sus disidencias con Rogelio Frigerio, contrario a una política privatista, se pusieron de manifiesto. En los últimos años, lideró la Unión Ciudadana Independiente y, desde ese sector no partidario, apoyó las transformaciones encabezadas por el gobierno de Menem.
Emilio se formó  a la sombra de su padre y emergió a la superficie durante el menemismo, como consultor de relaciones públicas. Durante el kircherismo se refugió en el periodismo. Políticamente formó parte de un grupo político empresarial independiente llamado Consenso Republicano, muy cercano al oficialismo. Hasta su fallecimiento estuvieron muy cercanos a Gerónimo "el Momo" Venegas y el partido Fe.
Personal y paradójicamente, Emilio hijo es muy amigo de Rogelio Frigerio nieto con quien compartieron un programa de radio, lo acompañó en la Fundación del Banco Ciudad cuando aquel lo presidió y asumió como director del Archivo General de la Nación cuando ambos desembarcaron en el Ministerio del Interior. Uno de sus hijos trabaja allí también con Lucas Delfino, subsecretario de Asuntos Municipales.
Emilio es divorciado y está actualmente en pareja. Tiene 61 años. Vive en el barrio de Belgrano. Es periodista e historiador, graduado en la Universidad de Buenos Aires, y además de ser funcionario conduce dos programas por Radio Concepto, “Tenemos historia” y “Todos hablan”. Su proyecto más importante como director del Archivo es inaugurar su nuevo edificio sobre la excarcel de Caseros para fines de este año.+)

La oratoria, según Francisco

El Papa Francisco es un gran comunicador. Más allá de su oratoria es un experto en el manejo de las señales, en la codificación de su propio protocolo de comunicación.
También es un buen orador. Como tal, quién mejor que él para explicar cómo se predica la homilía.
Ciertamente, si la comunicación siempre busca persuadir y la persuación tiene un propósito estratégico, que en este caso es la evangelización.
Veamos qué recomienda Jorge Bergoglio a los curas:


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Seguimos con las catequesis sobre la santa misa. Habíamos llegado a las lecturas.
El diálogo entre Dios y su pueblo, desarrollado en la Liturgia de la Palabra en la misa, llega al culmen en la proclamación del Evangelio. Lo precede el canto del Aleluya – o, en Cuaresma, otra aclamación – con el cual “la asamblea de los fieles acoge y saluda al Señor quién le hablará en el Evangelio”[1]. Como los misterios de Cristo iluminan toda la revelación bíblica, así, en la Liturgia de la Palabra, el Evangelio es la luz para entender el significado de los textos bíblicos que lo preceden, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Efectivamente “Cristo es el centro y plenitud de toda la Escritura, y también de toda celebración litúrgica”[2]. Jesucristo está siempre en el centro, siempre.
Por lo tanto, la misma liturgia distingue el Evangelio de las otras lecturas y lo rodea de un honor y una veneración particular[3]. En efecto, sólo el ministro ordenado puede leerlo y cuando termina besa el libro; hay que ponerse en pie para escucharlo y hacemos la señal de la cruz sobre la frente, la boca y el pecho; las velas y el incienso honran a Cristo que, mediante la lectura evangélica, hace resonar su palabra eficaz. A través de estos signos, la asamblea reconoce la presencia de Cristo que le anuncia la “buena noticia” que convierte y transforma. Es un diálogo directo, como atestiguan las aclamaciones con las que se responde a la proclamación, “Gloria a Ti, Señor”, o “Alabado seas, Cristo”. Nos levantamos para escuchar el Evangelio: es Cristo que nos habla, allí. Y por eso prestamos atención, porque es un coloquio directo. Es el Señor el que nos habla.
Así, en la misa no leemos el Evangelio para saber cómo han ido las cosas, sino que escuchamos el Evangelio para tomar conciencia de que lo que Jesús hizo y dijo una vez; y esa Palabra está viva, la Palabra de Jesús que está en el Evangelio está viva y llega a mi corazón. Por eso escuchar el Evangelio es tan importante, con el corazón abierto, porque es Palabra viva. San Agustín escribe que “la boca de Cristo es el Evangelio”.[4] Él reina en el cielo, pero no deja de hablar en la tierra”. Si es verdad que en la liturgia “Cristo sigue anunciando el Evangelio” [5], se deduce que, al participar en la misa, debemos darle una respuesta. Nosotros escuchamos el Evangelio y tenemos que responder con nuestra vida.
Para que su mensaje llegue, Cristo también se sirve de la palabra del sacerdote que, después del Evangelio, pronuncia la homilía[6]. Vivamente recomendada por el Concilio Vaticano II como parte de la misma liturgia[7], la homilía no es un discurso de circunstancias, – ni tampoco una catequesis como la que estoy haciendo ahora- ni una conferencia, ni tampoco  una lección: la homilía es otra cosa. ¿Qué es la homilía? Es “un retomar ese diálogo que ya está entablado entre el Señor y su pueblo”,[8] para que encuentre su cumplimiento en la vida. ¡La auténtica exégesis del Evangelio es nuestra vida santa! La palabra del Señor termina su carrera haciéndose carne en nosotros, traduciéndose en obras, como sucedió en María y en los santos. Acordaos de lo que dije la última vez, la Palabra del Señor entra por los oídos, llega al corazón y va a las manos, a las buenas obras. Y también la homilía sigue a la Palabra del Señor y hace este recorrido para ayudarnos a que la Palabra del Señor llegue a las manos pasando por el corazón.
Ya he tratado el tema de la homilía  en la Exhortación Evangelii gaudium, donde recordé que el contexto litúrgico “exige que la predicación oriente a la asamblea, y también al predicador, a una comunión con Cristo en la Eucaristía que transforme la vida. “[9]
El que pronuncia la homilía deben cumplir bien su ministerio – el que predica, el sacerdote, el diácono o el obispo- ofreciendo un verdadero servicio a todos los que participan en la misa, pero también quienes lo escuchan deben hacer su parte. En primer lugar, prestando la debida atención, es decir, asumiendo la justa disposición interior,  sin pretensiones subjetivas, sabiendo que cada predicador tiene  sus méritos y sus límites. Si a veces hay motivos para aburrirse por la homilía larga, no centrada o incomprensible, otras veces es el prejuicio el que constituye un obstáculo. Y el que pronuncia la homilía debe ser consciente de que no está diciendo algo suyo, está  predicando, dando voz a Jesús, está predicando la Palabra de Jesús. Y la homilía tiene que estar bien preparada, tiene que ser breve ¡breve!. Me decía un sacerdote que una vez había ido a otra ciudad donde vivían sus padres y su papá le había dicho: “¿Sabes? Estoy contento porque mis amigos y yo hemos encontrado una iglesia donde si dice misa sin homilía”. Y cuántas veces vemos que durante la homilía algunos se duermen, otros charlan o salen a fumarse un cigarrillo… Por eso, por favor, que la homilía sea breve, pero esté bien preparada. Y ¿cómo se prepara una homilía, queridos sacerdotes, diáconos, obispos? ¿Cómo se prepara? Con la oración, con el estudio de la Palabra de Dios y haciendo una síntesis clara y breve; no tiene que durar más de diez minutos, por favor.
En conclusión, podemos decir que en la Liturgia de la Palabra, a través del Evangelio y la homilía, Dios dialoga con  su pueblo, que lo escucha con atención y veneración y, al mismo tiempo, lo  reconoce presente y activo. Si, por lo tanto, escuchamos la “buena noticia”, ella nos convertirá  y transformará  y así podremos cambiarnos a nosotros mismos y al mundo. ¿Por qué? Porque la Buena Noticia, la Palabra de Dios entra por los oídos, va al corazón y llega a las manos para hacer buenas obras.+

Una nueva etapa profesional

Luego de seis años de trabajo en Nidera (una de las experiencias más extensas en mi trayectoria), he conseguido que Cofco me contrate com...