Algunas pautas mediáticas



La semana pasada estuve invitado a la Fundación Nuevas Generaciones para dar el módulo de Comunicación a los estudiantes de un ciclo de formación de jóvenes políticos.
Como es habitual, hice foco en la necesidad de comprender el fenómeno de la comunicación, que a mi juicio empieza por el conocimiento pleno del emisor, del receptor, y del contexto; de la necesidad de que los mensajes sean claros, sencillos y directos y de la comprensión de la contaminación que puede producir la vehiculización de de los mismos a través de los medios, por lo que deben elegirse con especial cuidado para no desvirtuar su significado. No obstante, el foco pasa por la estrategia de comunicación, cuya elaboración merece un párrafo aparte.
Pero lo que quisiera volcar aquí son algunas pautas para el manejo de los medios:
+ Antes de hablar, hay que tener definido un discurso; en lo posible, plenamente redactado.
+ Considerar las preguntas posibles y las correspondientes mejores respuestas, también por escrito.
+ Pero que hay que evitar repetir de memoria; la expresión debe ser libre, de modo de transmitir espontaneidad, naturalidad.
+ Evitar siempre los lugares comunes y la corrección política, que no comunican nada.
+ Revisar nuestro lenguaje no verbal: posturas, caras, vestuario y nuestra ubicación en el escenario.
+ Mantener una actitud proactiva y transparente; evitar las negaciones ni las reacciones negativas.
+ Evitar volver atrás para aclarar. La aclaración suele oscurecer, por el sólo hecho de necesitarla.
+ Hablar en títulos para evitar la descontextualización.
+ Salvo que se trate de profesionales de la prensa, evitar el off the record, aún en off the record.
+ Ajustar las respuestas a la pregunta y no abundar ni ir más allá, excepto cuando lo que nos preguntan no nos conviene, no nos favorece o no nos interesa; en tal caso, priorizar lo que queremos comunicar y buscar la forma de desplazar la respuesta hacia ese campo.
+ Estar confiado en sí mismo, pero evitar cancherear, como Caballero en el Mundial.

Salgamos, caminemos y disfrutemos

Lo que engorda no es el azúcar sino el sedentarismo

La Argentina debería medir la adhesión a este tipo de modas inducidas por campañas sin mayor sustento científico.


Azúcar: buena o mala. Esa es la cuestión




Por HERNÁN MAURETTE, para Clarín,17.09.2018

Ha calado hondo en la Argentina, país riquísimo en recursos naturales y producción de alimentos, una campaña de demonización de productos que nos nutren, alimentan y también “nos dan de comer”.
La Argentina debería medir la adhesión a este tipo de modas pasajeras inducidas por campañas que, sin mayor sustento científico, tienden a desalentar el consumo de productos de la naturaleza que hasta hace poco se nos recomendaba en la dieta alimenticia: lácteos, carnes, cereales y, ahora también, el azúcar.

Es cierto que la civilización avanza a pasos largos pero la inocuidad de algunos supuestos avances de la ciencia aún no ha sido totalmente establecida. Ciertas alarmas difundidas con pretendido rigor científico tienen, en verdad, origen en el desconocimiento; muchas se derivan del veloz éxodo del campo a la ciudad. El ser humano, que tiende a rechazar lo que no conoce, ha ido perdiendo el contacto con la naturaleza. Así se fue acomodando al confort urbanístico al punto de despegarse tanto de la naturaleza que, por su bajo nivel de defensas, muchos ya no resisten la exposición al natural.


¿Azúcar o edulcorante?


Pero quien conozca el proceso de producción del azúcar no puede dudar de sus bondades. Consumirla es absorber la energía del sol captada por las hojas de la caña y, mediante un proceso simple, convertida en cristales que al mezclarse con otros alimentos los endulza, los conserva, los moldea, les brinda una consistencia única y, al mejorar su sabor, se convierte también en vector de nutrientes que de otra manera serían rechazados. El azúcar es fundamental en la infancia, mientras la persona va formando su cerebro; el 20 % de la energía consumida sirve para su desarrollo.

La FAO afirma que la obesidad deriva del desequilibrio entre la ingesta calórica y el consumo energético. Decir, entonces, que el azúcar engorda es un sofisma. Engordamos nosotros si no comemos en forma adecuada a nuestra actividad, tanto en cantidad como en la variedad. Es obvio, entonces, que quien hace vida sedentaria o sufre de ansiedad debería limitar las calorías que ingiere. Y aún si se privara del azúcar debería alimentarse con moderación, porque siempre estaría expuesto al riesgo cardiovascular o de diabetes. El mayor problema de esa persona es el sedentarismo. La situación está contemplada en las nuevas tendencias urbanísticas que favorecen el desplazamiento pedestre y abren más espacios verdes. La Ciudad de Buenos Aires es un ejemplo virtuoso al respecto

Sin embargo, el ministro de Salud insiste con la simplificación del chivo expiatorio y procura asustar a los consumidores de los productos que ofrece nuestro suelo y que dan trabajo a los argentinos. El doctor Rubinstein, fascinado con las nuevas olas globalizantes, afirmó en el programa de Mirtha Legrand que la Argentina es el país donde se consume más azúcar cuando, por el contrario, es uno de los países con nivel de ingresos medios que menos lo hace. Dejemos de agitar fantasmas. La población necesita moverse más y tener una dieta variada y adecuada a su consumo energético. Es cierto que esto no está al alcance de todos; que razones funcionales y hasta económicas pueden resultar limitantes en ese sentido.

Salgamos de las paredes del burgo, recorramos las praderas donde crecen nuestros alimentos y caminemos con quienes los producen y con los que los industrializan. Conozcámoslos, y a sus costumbres, sus familias, y disfrutemos de las recetas que caracterizaron a nuestro pueblo. Esta es nuestra receta: salgamos, caminemos y disfrutemos.

Hernán Maurette es presidente del Centro Azucarero Argentino

De osos y de osas



Cuando era hombre era más fácil: me ponía cualquier traje y un par de zapatos, y no me los cambiaba a lo largo de una semanas o dos como mínimo; cada día elegía una camisa y una corbata, nomás, y me cambiaba la ropa interior.
Ahora estamos como las mujeres: hay veces que me visto de una manera solamente para un día y al día siguiente ya cambio todo lo que llevo puesto.
La revolución sexual de los 60 tuvo impactos inesperados: en la mujer, que tuvieron que salir a realizarse con un segundo laburo, y en el hombre, que pasó a incorporarse al mercado de la moda y a ocuparse de menesteres que antes ocupaban sólo unos pocos minutos de atención.
Pero durante algunas décadas, el impacto fue casi imperceptible para nosotros; se fueron evidenciando con el tiempo.
En 2002, por ejemplo, llegué al Edificio Libertador, como jefe de gabinete de la Secretaría de Asuntos Militares del Ministerio de Defensa. Me llamó muchísimo la atención la cantidad de hábitos que vestían los militares: venían de civil (los ochenta los había disuadido de mostrarse uniformados en la calle); al llegar, se vestían de fajina o de uniforme, según las actividades del día; para hacer deporte, se volvían a cambiar con ropa deportiva, obviamente, y si tenían una gala, lucían otro uniforme. Como hijo de familia numerosa eso me parecía un desafío de lavandería, tanta ropa diaria junta. Me impresionó y hasta me reía de ellos: "¡Parecen minas!", les decía, y ahora soy yo el que mariconea.
La corbata lo terminó por cambiar todo. Pensar que cuando iba a trabajar al diario -en el que ya no se usaba ni el traje ni la corbata-, no dudé en vestirme así; "siempre estás mejor con una corbata", me decía papá, y tenía razón. Usaba trajes demodé heredados de mi abuelo materno y con signos evidentes de uso en los muslos, entre otras marcas que un viejo puede aportar a un traje. Pero como soy el séptimo sólo podía elegir la ropa que los mayores ya habían desechado, así que me quedaron un traje marrón y un saco gris de tweed, al que había que hacer magia para combinarlo con alguna corbata y una camisa blanca limpia.
Durante los lustros que siguieron conocí la felicidad de vestirme simple y formal. Hasta que un día algunos cancheros empezaron a vestirse de sport durante los días de semana. No me preocupó lo más mínimo; son vagos, pensaba, ¿qué les puede costar vestirse formal? Es un lío andar pensando cada día cómo vestirse. Error: otro día caí en la cuenta de que casi todos vestían igual: camisa celeste y pantalón blanco, con nauticos o mocasines; en invierno apareció la ropa técnica de polar con cierre relámpago. No es para mí, sentencié para mis adentro; ¿cómo me voy a presentar así ante una autoridad. Además, uno no elige cuándo surgen las reuniones y ¿qué voy a decir: voy a mi casa, a 35 kilómetros, a cambiarme y vuelvo? Ridículo. Pude seguir vistiendo como mi Viejo, con algunas pequeñas variaciones.
Hasta que un día aparecieron de entre los formales los que portaban trajes sin corbata y algunos introdujeron la variante del elegante sport sin aquel ícono de masculinidad atado al cuello, lo que hacía de esa vestimenta algo muy razonable. Mientras las autoridades vistan formalmente, argumentaba para mí, uno debe estar vestido como ellos, ¿o es que acaso uno es más importante que sus interlocutores como para decidir qué vestimenta usar? ¡Somos servidores! Nos debemos a nuestros clientes institucionales.
Pero un día llegó el PRO a la Ciudad de Buenos Aires... y uno tampoco puede estar vestido más formalmente que su interlocutor; y otro día llegó Cambiemos al Gobierno Nacional, y empezamos a ver al Presidente variar su vestuario casi tanto como la Primera Dama.
Casi quedé knock out cuando llegaron las ropas formales más entalladas y ¿quién le dice a un clásico austero como yo que debe tirar su ropero y comprar otro, que no sabe cuánto tiempo va a durar?
La historia que sigue ustedes la conocen.
Para colmo, uno se va poniendo más grande y ya no es como antes que "todo te queda bien". Ahora uno tiene que manejar ciertos protocolos si quiere evitar el proceso de descarte profetizado por Francisco. Supervivencia pura.
¡Cómo han cambiado los tiempos! Cuando era chico, mamá nos decía: "¡No te mires al espejo! ¿Te diste cuenta de que tu padre solamente se mira en el espejo para afeitarse?". Muchas mujeres repetían otra consigna; decían que "el hombre es como el oso, cuanto más feo más hermoso". La coquetería era cosa de mujeres. ¡Qué tiempos aquellos, cuando todavía éramos hombres!

50 años almorzando

Prácticamente desde que nací escucho hablar de los almuerzos de Mirtha Legrand.
De hecho, los he visto numerosas veces a lo largo de los años, sea por sus invitados, por el horario central o por acompañar a alguien que se interesó en verlos.
Pero recién estos últimos años me interesé por tener una opinión al respecto. Al margen de la simpatía que pueda despertar en uno la conductora, es indiscutible la continuidad que alcanzó ese ciclo -no excento de problemas, como cualquier negocio en nuestro país-, con un razonable nivel de coherencia y alto grado de profesionalismo.
La variedad y oportunidad de los invitados; así como la intrepidez del cuestionario y la forma de interrogarlos, permiten al espectador abordar una temática variada alternando entre el picoteo y la profundización, y a ella fijar posición sobre los acontecimientos sociales más notorios.
Es imposible olvidar que se trata de una mujer de 92 años de edad, ya que no lo refleja en su dinámica de trabajo.
Por otra parte, es habitual que obtenga muy buenos ratings y que logre hacer emocionar, cuando el asunto tratado así lo exija.
Como entendimiento periodístico, ha tenido un éxito envidiable.
Aprovecho el 50 aniversario de ese programa, cumplido el 3 de junio último, para manifestar mi admiración por Mirta Legrand y su equipo de producción.+

El valor de la pérdida



Es habitual que valoremos las cosas cuando las perdimos.
El mayor héroe es el que murió. Tal vez suponemos un heroísmo final que no siempre existió o un borrado definitivo de las imprefecciones de una vida que, por ser humana, siempre es fallida. Es como un relato corrector sobre la hora final. Muchas otras veces se reconoce el mérito de alguien recién cuando renuncia. Es incomprensible la mezquindad de no hacerlo en vida del presunto héroe.
Los argentinos lamentamos la muerte de José de San Martín en el exilio, la de Manuel Belgrano en la pobreza o la de los 44 tripulantes del ARA San Juan que, a bordo del submarino, en la profunidad del Océano Atlántico, que demostraron la desatención del Estado Argentino a su instrumento militar en defensa del proyecto nacional revestidos de tragedia submarina.
Sergio Torrigiani es un suboficial principal que eligió servir a su Patria desde la fuerza naval. Su padre fue soldador multiple de montaje en la Victoria entrerriana natal y su madre cuidó con enorme entrega, cariño y dedicación a sus cuatro hijos. El mayor de ellos se animó a soñar con progresar, procurarse un futuro mejor, conocer el mundo y desarrollar todas sus capacidades. Fue lo que lo motivó a ingresar en la Armada. Un desafío nada fácil, que hizo que de los tres amigos que probaron suerte sólo subsista él.
Sergio se instaló en Mar del Plata, se casó y hace trece años tuvo un hijo que sufre de Síndrome de Asperger, una especie de autismo leve.
Hay a quienes les cuesta aceptar estas circunstancias y eso, sumado a las dificultades naturales de una vida alterada por las actividades marinas, terminó por destrozar a su familia.
Padre e hijo siempre fueron muy compañeros y compinches, tan necesitados estaban el uno del otro. Sergio sintió con Mateo esa felicidad que sólo un padre de un chico con ese tipo de dificultades puede alcanzar.
Desde que ingresó a la Marina, en 1984, Sergio sintió la discriminación que sufrió todo militar por el uso del uniforme, aún cuando su especialidad fuera la de cocinero.
Eso mismo fue lo que sintió al presentarse ante el juez de Familia de San Lorenzo, Marcelo Escola, que nunca quiso escucharlo ni a él ni a su hijo, de quien fue separado desde hace un año y medio. Todavía lo desgarra el recuerdo de los gritos y llantos de Mateo cuando fue separado de él por orden judicial.
De nada sirve el triste consuelo de que este juez tenga tantas denuncias en su contra. La prensa local es elocuente en ese sentido. Se habla de 2500 denuncias; él mismo le hizo tres, por prevaricato y abuso de autoridad. En cuanto logró trasladar el expediente a Mar del Plata se le interpuso una denuncia por violencia de género que congeló todo el proceso y extendió los plazos, mientras se investigue su pertinencia.
En medio de semejante zainete pidió abordar a su viejo submarino, con sus camaradas y sus antiguos alumnos. Pero momentos antes de embarcar pidió excusarse debido a que por un momento existió la posibilidad de reencontrarse con su hijo. La comprensión del comandante del ARA San Juan contrastó con la frialdad del Juez que, sin quererlo, le salvaría la vida para sumergirlo en un doloroso infierno, ya que ni pudo ver a su hijo ni pudo volver a reunirse con aquellos que se hundieron para siempre en las frías aguas del Mar Argentino.
Es la típica historia de un argentino que pudo haberse convertido en héroe, pero que quedó condenado a seguir recorriendo los Tribunales y a sufrir la arbitrariedad y el maltrato de la burocracia.+

Fair Play

Transcribo la gran columna de Carlos Roberts publicada ayer en la sección catalejo de la contratapa de La Nación
Adhiero totalmente a este concepto.+

Fairplay, 16 de julio de 2018 

Los jugadores franceses daban una suerte de vuelta olímpica para festejar el Mundial que acababan de ganar. Lo hacían agitando banderas de su país. Pero al pasar por donde estaban los hinchas de Croacia, bajaron las banderas y pidieron perdón. Minutos antes, en tiempo de descuento de la final, el croata Vrsaljko, que le había cometido una fuerte infracción a Griezmann, no se acercó al francés para gritarle "cagón, cagón", sino que lo abrazó y se disculpó. Los presidentes de los dos países entraron a la cancha, para la entrega de premios, tomados de la mano. Todo eso se llama fair play. Juego limpio. Deportividad. Por cierto, también hubo de lo otro. En la semifinal Croacia-Inglaterra (2-1), tras el segundo gol croata, mientras sus jugadores festejaban en una esquina, los ingleses sacaron del medio y llegaron hasta el área grande, obviamente sin oposición. El árbitro cortó la acción, una avivada grotesca que no se vio en la transmisión oficial. Los belgas empañaron su gran Mundial con injustas declaraciones contra el juego de la selección francesa, que los venció en la semifinal. Pero hay que quedarse con Vrsaljko tomando con sus manos la cabeza de Griezmann y pidiéndole perdón. Esa es la foto del fair play de Rusia 2018.

La trama detrás del debate

Un muy interesante editorial de La Nación devela la trama y

Los intereses económicos detrás del aborto
Son numerosas las organizaciones internacionales que promueven y financian las políticas en favor de la interrupción del embarazo.

10 de julio de 2018
La historia de la legislación en materia de aborto pone en evidencia el activo y determinante rol de varias e importantes organizaciones internacionales en pro de su legalización. Por eso, no llama la atención que las consignas que la apoyan sean similares, aquí o en cualquier parte del mundo, y, en general, con origen en países desarrollados.
Un estudio de Mary Ziegler, profesora de la Universidad de Florida, Estados Unidos, destaca cómo el trascendente fallo "Roe vs. Wade", que despenalizó el aborto en ese país en 1973, sentó precedente y sirvió para cambiar el eje de argumentación, aun cuando se confirmó luego que la violación esgrimida por la actora para plantear el caso era mendaz. Destaca esta investigación que, con posterioridad a la Conferencia de Población y Desarrollo de Bucarest, de 1974, en la que fracasó el argumento del control demográfico, se produjo un cambio de discurso a favor del aborto reivindicándolo a partir de entonces como un derecho.
Esa fue la línea que adoptaron desde entonces las organizaciones que abogaban por la liberalización del aborto, entre ellas la Asociación para la Esterilización Voluntaria, originalmente llamada Asociación de Mejoramiento Humano para Esterilización Voluntaria, que debió modificar su nombre por la oposición que enfrentaban sus promotores entre la población de color en los Estados Unidos. También se cuentan entre ellas la organización National Organization for Women (NOW), Naral Pro-Choice y la conocida International Planned Parenthood Federation (IPPF).
Varios organismos multilaterales de crédito han sostenido, en mayor o menor grado, políticas de control de la natalidad para países de menor desarrollo, pero elevado crecimiento demográfico. Diversas fundaciones transnacionales además de IPPF, como la Open Society de George Soros, la Fundación Ford, la Fundación Rockefeller, la Fundación Gates, junto con organismos como la ONU, el Fondo de Población de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud, entre otras, además de muchos gobiernos, contribuyeron a financiar estas políticas.
La distancia que separa el control de la natalidad de la legalización del aborto es corta. Está sobradamente demostrado que las campañas anticonceptivas terminan indefectiblemente siendo proabortivas. Fundada en 1921 inicialmente como Liga Americana de Control de la Natalidad (American Birth Control League) por la activista Margaret Sanger, IPPF es hoy la principal organización que pugna por la legalización del aborto en todo el mundo. Ziegler señaló a esta institución como una de las que lideraron el cambio de retórica que mencionábamos, pretendiendo instalar el aborto como derecho.
Según surge de sus últimos balances a 2017, publicados en su página oficial ( www.ippfwhr.org), IPPF se financia con 84 millones de dólares provenientes de gobiernos de distintos países, sobre todo de Estados Unidos, el Reino Unido, Suecia, Noruega, Dinamarca, Holanda y Australia, y 19 millones provenientes de fundaciones como las mencionadas.
La presencia de esta red en organizaciones argentinas se constata a través de los millonarios fondos aportados por IPPF en los últimos años. Algunas de las destinatarias son la Fundación para la Salud del Adolescente, para la Salud Integral con Perspectiva de Género y Derechos Asociación Civil (FUSA), Católicas por el Derecho a Decidir Argentina, Centro de Estudios de Estado y Sociedad, Asociación Civil Amnistía Internacional Argentina y Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), entre otras. Muchos referentes de estas organizaciones expusieron en las reuniones informativas que tuvieron lugar durante mayo último en el Congreso de la Nación.
Con sedes estratégicamente ubicadas en inmediaciones de universidades americanas, Planned Parenthood se define como una organización preocupada por la salud que brinda asesoramiento a jóvenes. En 2015, debió responder ante denuncias por ventas de órganos y tejidos fetales de niños abortados en avanzado estado de gestación para investigación. Planned Parenthood lo negó. Hace un par de semanas, 56 miembros del Congreso americano también pidieron que se la investigara en relación con encubrimientos de violaciones y abuso sexual. Últimamente algunos estados norteamericanos le retiraron la cobertura por seguros de salud, el gobierno de Estados Unidos le anuló los millonarios subsidios y hoy IPPF alerta sobre la falta de financiamiento de sus programas globales proaborto.
Es de esperar que, entre otras enmiendas, nuestros senadores reparen la omisión en que incurrieron los 129 diputados que le dieron sanción a un proyecto que no incluye la prohibición del uso de embriones, tejidos y órganos de niños abortados, evitando el extremo posible y repudiable de lucrar con los fetos.
Durante mucho tiempo, se sindicó al Consejo Nacional Asesor en Políticas Monetarias y Financieras (National Advisory Council on International Monetary and Financial Policies) como uno de los organismos que apoyan programas que promueven el aborto, algo que ha comenzado a quedar atrás con la actual administración americana, que no da lugar a ningún tipo de promoción posible sobre el tema aborto y que está retomando una senda que prohíbe a las ONG que reciben fondos federales promover o realizar abortos en otros países.
Si bien la mayoría de los organismos internacionales de crédito han omitido incorporar explícitamente entre sus condicionamientos la legalización del aborto, en algunos de sus documentos la han insinuado o apoyado. Así, por ejemplo, un documento del Banco Mundial de 2010, "Los límites de la ley. La salud reproductiva en la Argentina", en el que se recomienda la legalización del aborto. Natalia Gherardi, una de sus editoras, expuso en las reuniones informativas en nuestro Congreso en su calidad de directora del proyecto ELA, Equipo Latinoamericano de Justicia y Género, financiado por las Naciones Unidas. Hoy, debemos también reconocer que más recientemente el Banco Mundial contribuye con programas de prevención de embarazos adolescentes sin abortos, que han demostrado ser exitosos.
En diciembre de 2017, el Banco Mundial otorgó un préstamo al Ministerio de Salud de la Nación orientado al acceso universal a la salud. No hace referencia al aborto ni a los derechos reproductivos; sin embargo, la Fundación Bill y Melinda Gates estará a cargo de proveer y financiar asistencia técnica como parte del proyecto. Esta fundación del creador de Microsoft fomenta los mandatos contraceptivos en países subdesarrollados, y es una de las financistas de Planned Parenthood.
Cuando el debate sobre una cuestión tan delicada e importante como la que involucra la vida de inocentes se plantea en nuestra sociedad, nos preguntamos si no debemos encender las alarmas ante quienes pretenden imponernos ideologías que nos son ajenas y que condicionan nuestro futuro mucho más que cualquier préstamo internacional.
Muchos se rebelan ante cualquier obligación que comprometa millonarios pagos a futuro, pero pueden al mismo tiempo permanecer impertérritos ante la dolorosa realidad de miles de vidas de argentinos que se verán cercenadas antes de nacer.

En Luján #ValeTodaVida

Foto recibida por WhatsApp
Iba a ser un día frío, con lluvia, de un domingo que dividió el fin de semana largo por la mitad en las puertas de las vacaciones de inverno.
La convocatoria estuvo a cargo exclusivamente de los Obispos argentinos, y no hubo otro estímulo que acudir a misa y consagrarse a la Virgen. 
Jóvenes con alcancías móviles recaudaban para cubrir los costos de la organización del evento masivo al que la Iglesia había convocado para pronunciarse a favor de Toda Vida, en contra del proyecto de ley de legalización del aborto.
Además, la gente debía costearse el pasaje u organizarse para estar a las once frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján, patrona de los argentinos, a más de cien kilómetros de Buenos Aires.
Aún así, empezamos a ver llegar a los peregrinos hasta colmar la inmensa plaza seca que precede al santuario y superar con holgura el límite que habían previsto los laicos que voluntaria y generosamente habían organizado la seguridad del evento.
La celebración fue estrictamente religiosa, en riguroso silencio y sin consignas políticas de ningún tipo. Gente de todas las edades se movilizó a pesar de las dificultades para acudir a esa Eucaristía masiva. Pocas veces he visto algo similar en toda mi vida y eso que he concurrido a muchas de estas actividades.
Los medios seguían los sucesos de los chicos del sudeste asiático, que nos alegraron a todos, pero daban a la espalda a lo que había movilizado a esa inmensa cantidad de gente. Prácticamente no había móviles de exteriores apostados allí, ni tampoco en la gruta tailandesa. Habían ignorado la convocatoria.
Más de una vez quise saber qué es lo que verdaderamente ocupa espacio en los medios: "lo que le interesa a mucha gente", me han contestado, o "todo aquello que el poder quiere ocultar; eso es periodismo, lo demás son relaciones públicas", dicen otros parafaseando a una leyenda del gremio de los informadores. ¿Qué faltó en Luján para que pudiera captar el interés de los medios? Hubo mucha gente y también el evidente deseo del poder de ocultarlo.
Los católicos estamos acostumbrados a que nos ignoren pero, como dice la lectura de San Pablo de hoy, nuestra debilidad es la que permite expresar la fortaleza del Señor, en quien confiamos.
Haciendo click aquí pueden ver un álbum de fotos de la jornada de hoy.+

Los desafíos del trabajo



Esta mañana tuve el honor de hablar en la Jornada de Formación Sindical "Empleos Verdes en la Argentina: su impacto en el mercado laboral", que se realizó en Tucumán y cuya apertura estuvo a cargo del ministro de Trabajo, Jorge Triaca y el secretario de Trabajo, Horacio Pitrau, entre otros, merced a una generosa invitación del Coordinador de Formación Sindical; Leonardo Pasccón.

Compartí el primer panel con el secretario de Trabajo de Tucumán, Roberto Palina; Christoph Ernst, que es un especialista de la OIT, y el presidente de la Asociación de Productores de Arándanos de Tucumán, Francisco Estrada.

Estas fueron las palabras que preparé para la disertación:

Agradezco mucho la invitación al Ministerio. Celebro esta iniciativa que en última instancia aspira a empoderar al trabajador; a formar dirigentes, que son los que garantizarán el dialogo y la construcción de paz social, y que apunta al trabajo verde y sustentable, que incluye al sector de a caña de azúcar.

Prefiero hablar de trabajo, ya que el empleo es un término del siglo veinte y que no necesariamente se refiere a la creación de valor, que es lo que caracteriza al trabajo.

En este útimo siglo hemos podido observar las consecuencias de un veloz proceso de un cambio tecnológico que se inicia hace dos o tres siglos; un impacto cultural y social, un emergente económico y un reacomodamiento institucional o político.

Este proceso pasó de tener una dinámica aritmética a una geométrica y produjo una acumulación política y económica sorprendentes.

Sin embargo, en esta etapa de ambos fenómenos no podemos asegurar que la concentración económica que produjo el capitalismo haya creado más empleos ni mayor inversión, o que la democracia de masas haya favorecido a las prácticas republicanas, que la hacen más virtuosa.

Para colmo, la mediatización derivada de las distancias y las dimensiones provocó una despersonalización y luego, una deshumanización.

En lo social, hemos experimentado el aceleramiento y la masividad del éxodo rural hacia las ciudades. En la región más favorecida por la inversión agropecuaria, la pampeana, no vemos que haya producido más que una desertificación rural.

Culturalmente, no celebro el evidente abandono de las tradiciones y del arraigo local.

Si observamos al mundo, podemos ver que en los países centrales del siglo XX se ha producido una reacción, que en los Estados Unidos se llama Trump; en Gran Bretaña, Brexit, y en Europa occidental, los nacionalismos.

Estas mayorías no discuten el futuro, sino que cuestionan el presente: el parque museológico industrial o ferroviario, el desempleo masivo -lo que los empuja a la xenofobia- y el enaltecimiento de quimeras futurísticas que no le producen mayores beneficios en la actualidad.

Gracias a Dios, la realidad es distinta en ese lado del mundo. Por lo pronto, tenemos un Gobierno que se interesó en la región desde el principio, al instaurar el llamado Plan Belgrano. Además, acá en el Noroeste tenemos una política de Estado -que el actual Gobierno profundizó- que permitió, a través del bioetanol, ofrecer una nueva salida al azúcar, que es un cultivo tan masivo como tradicional en la región -con los beneficios culturales que eso implica-; mejorar el abastecimiento de combustible, hacerlo más sustentable y permitir sostener a las empresas que lo sostienen mediante esfuerzos heroicos, por citar al flamante ministro de Producción, Dante Sica.

Sólo unos héroes pueden soportar el constante cambio de reglas de juego, como sucedió con el cambio de fórmula del precio del bioetanol, con los avatares financieros que vivimos por estos días, con el fallo judicial que suspendió el sistema de cupos o con la aplicación de regímenes fiscales como el que anuló la 814, que grava las contribuciones patronales de las empresas que mejor pagan cuando están instaladas en el interior.

Estamos hablando de empresas que son mayormente locales. A veces ni podemos llamarlas nacionales. Dan trabajo y movilizan las economías locales de una manera que es fácil de advertir si uno recorre la región.

Este empleo verde es una verdadera solución geopolítica, porque se trata de una actividad lejana del puerto y próxima a las fronteras.+

Un laico para el Dicasterio Vaticano

El Papa nombró a un laico prefecto del Dicasterio para la Comunicación
Jueves 5 Jul 2018 | 07:34 am


Paolo Ruffini, nuevo prefecto del Dicasterio de Comunicación

Ciudad del Vaticano (AICA): El papa Francisco designó, por primera vez, a un laico como prefecto de un dicasterio romano. El periodista Paolo Ruffini, de 62 años, dirigirá el recientemente creado Dicasterio para la Comunicación del Vaticano. De amplia experiencia profesional, Ruffini, era hasta el momento el director de la TV2000, la televisión de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI).

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El papa Francisco designó, por primera vez, a un laico como prefecto de un dicasterio romano. El periodista Paolo Ruffini, de 62 años, dirigirá el recientemente creado Dicasterio para la Comunicación del Vaticano. De amplia experiencia profesional, Ruffini, era hasta el momento el director de la TV2000, la televisión de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI).

Ruffini nació en Palermo en 1956, y se licenció en Jurisprudencia por la Universidad de la Sapienza de Roma. Es periodista profesional desde 1979, y está casado desde 1986 con Maria Argenti, según la nota de la Sala Stampa.

Trabajó en varios medios de comunicación, entre ellos en los periódicos “Il Mattino di Napoli”, “Il Messaggero di Roma”; en radio en “Giornale Radio Rai”, Radio 1, “Inblu Radio”, y en televisión en Rai3, La7 y en TV2000 desde 2014.

Recibió además varios premios de periodismo y participó en numerosos congresos sobre el papel de los cristianos en la información, la ética de la comunicación y los nuevos medios de comunicación.

El sábado 23 de junio la Oficina de Prensa del Vaticano había comunicado la decisión del Papa de transformar la Secretaría para la Comunicación del Santa Sede en el nuevo Dicasterio para la Comunicación.

La Secretaría para la Comunicación del Vaticano se creó el 27 de junio de 2015 como una de las piedras angulares de la reforma de la Curia. En el Motu Proprio por el que se instituyó se establece que “el actual contexto comunicativo, caracterizado por la presencia y el desarrollo de los medios digitales, y por factores de convergencia y de interactividad, requiere repensar el sistema informativo de la Santa Sede”.+

Una nueva etapa profesional

Luego de seis años de trabajo en Nidera (una de las experiencias más extensas en mi trayectoria), he conseguido que Cofco me contrate com...